La vuelta altrabajo está resultando para mi un tanto extraña, acostumbrada a estar en casa con mis niños de pronto me encuentro entre marcianos. Es como si mi memoria se hubiera borrado.
Me está costando más que con Pedro y es con mi horario laboral me entristece pasar solo dos o tres horas al día con mis hijos.
La baja maternal debería ser al menos de seis meses.
Menos mal que llega el fin de semana y asi puedo disfrutar de ellos.
Pedro ahora está graciosisimo, es un teatrero y no paro de reirme con sus ocurrencias.
Ayer mismo viendo los gestos que hacía al "hablar" con su prima era para partirse, dos enanos de tres años contandose sus cosas.
Esas horas con Raúl y losniños han sido lo mejor de la semana.
Tengo que cargar las pilas para empezar la próxima semana con más ánimo.
Si no me toca la primitiva tengo que volver a trabajar, bueno la esperanza es lo último que se pierde.
Buen fin se semana a todos.