No puedo resistirme a hacer este comentario, pero con toda la gente mala (que para nuestra desgracia es mucha) que hay en el mundo desde ayer ya hay uno menos.
Se murió y no pudo elegir mejor día que el de los derechos humanos.
Derechos que el se salto a la torera con miles de personas.
Ya se que no se ha hecho justicia, pero a su edad no creo que le hubieran condenado a nada.
Aún asi quedan algunos en la tierra que todavía pueden pagar.
No me gusta desear la muerte a nadie pero yo al conocer la noticia lo celebré y pensé en las familias de las personas a las que todavía esperan en sus casas. Y a las que no han podido despedir como hoy su familia hace con el.
Seguro que hay justicia si no es aqui espero que en otro mundo.