Ha vuelto y ha dejado su huella en mi rodilla izquierda.
Esta noche ha debido de ponerse morado, por que me he levantado con dos buenas picaduras.
Es lo que tienen la primavera y el verano que miles de pequeños bichitos reaparecen en nuestras vidas.
Ya estoy pensando en colocar los antiinsectos eléctricos, me da cargo de conciencia matarlos,pero mientras me rasco se me pasa un poco la mala conciencia.
Por fin es viernes,¿descanso? la verdad es que no mucho, sigo trabajando pero en casa, hay tantas cosas atrasadas en ella.
Por lo menos mientras Pedro echa la siesta yo aprovecho para sentarme un rato... que gusto.
Lo que más me gusta es poder estar más tiempo con el, nos divertimos mucho por que ahora el va entendiendo y es más complice en los juegos.
Bueno,la semana que viene más.
¡Buen fin de semana!